Sexualidad en la Vejez

La sexualidad es una actividad intrínseca del ser humano, relacionada con la vivencia y la experiencia de placer, la comunicación de afectos y la reproducción.

Sin embargo existe la idea generalizada de concebir el envejecimiento como una etapa en donde ocurre el fin del deseo sexual, concibiendo a las personas mayores como personas asexuadas, lo que constituye uno de los tantos mitos en torno al envejecer.  

Resulta tal vez provocador pensar que el deseo sexual en el envejecimiento continúa, quizás porque se asocia a una desviación patológica, o porque se monopoliza en la creencia que sólo un cuerpo joven es capaz de experimentar placer, o también porque solo se liga a la edad de reproductiva de la mujer.

Validar y respetar el ejercicio del derecho de las Personas Mayores a una sexualidad satisfactoria y activa en el envejecimiento constituye un desafío para toda la sociedad en su conjunto.

Las dificultades en la esfera de lo sexual es uno de los aspectos más complejos de la vida humana, hasta el punto de que a veces se opta por no resolverlo y dejar que cada caso encuentre su solución espontánea.

Muchas veces este abandono de nuestra vida sexual habla de una incapacidad de ocuparnos de ella, lo cual es el reflejo de la confusión general que existe en nuestra sociedad sobre los aspectos sexuales.

Sin embargo existen diversas formas de tratamientos médicos y psicoterapéuticos que ayudan a la mejoría de las dificultades en esta etapa, lo que representa una oportunidad para las personas mayores y su bienestar psicológico.

Es un mito pensar que las personas mayores son rígidas, las investigaciones acerca del nuevo fenómeno de la longevidad humana, señalan a las personas mayores como quienes mejores se adaptan a los cambios, modificando sus expectativas, lo que les permite vivir un presente con menos malestar. La sexualidad en esta etapa también es posible de adaptarla a los cambios físicos que aparecen, para así poder mantener su continuidad satisfactoria y plena.

La menopausia es un punto de inflexión para muchas mujeres debido a que marca el fin de su etapa reproductiva, pero no el de su sexualidad. 

Históricamente se ha asociado la sexualidad a la reproductividad sin embargo la mujer es algo más que una hormona en funcionamiento, su cuerpo y su capacidad de goce le pertenecen más allá de una etapa fértil, su vivencia amorosa y placentera es un aporte para su salud psicofísica.

¿Es importante mantener viva la sexualidad? El ser humano necesita alimentar y alimentarse de su sexualidad, escuchar un halago, una palabra de apoyo, una mano tendida, un abrazo cálido, ¿a quién no le gusta?, pero si todo eso y más viene de la persona que comparte nuestra vida, es estimulante y nos potencia en autoestima. Tomarse las manos, no solo para apoyarse, sino que también para intercambiar amor.

Es vital la comunicación con el otro sobre la sexualidad en pareja, de modo que la satisfacción sea mutua y se eviten sentimientos de frustración, lo que constituye también un elemento central para potenciar la vida sexual en una pareja de edad mayor. 

La sexualidad es de cada persona, por lo que vivir la sexualidad sin compañía de otros es una opción válida, puesto que si reporta bienestar es legítima ejercerla así también

Fuentes:

REVISTA DE OBSTETRICIA Y GINECOLOGIA

SEXUALIDAD EN LA VEJEZ, ¿ MITO O REALIDAD?

//dx.doi.org/10.4067/S0717-75262003000200011

REV CHIL OBSTET GINECOL 2003; 68(2): 150-162

LIBRO DE SEXUALIDAD EN LA ADULTEZ MAYOR

FACULTAD DE MEDICINA UNIVERSIDAD DE CHILE

DIPLOMADO: “SALUD MENTAL EN PERSONAS MAYORES: UN ABORDAJE INTEGRAL DESDE LA GERONTOLOGÍA”.

UNIVDERSIDAD DE SANTIAGO. USACH

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